Y es que... afrontémoslo... en este mundo de Nini-arnia nada nos es suficiente... vaya, suficientemente importante o suficientemente pleno.
Me explico: una vez que llegas a este estado de ser nini, tu tiempo libre es tanto tu mejor amigo como tu peor enemigo. Te pones a hacer cosas que jamás imaginaste hacer... pero, ninguna es exactamente lo que quieres o lo que buscas... vaya, ninguna es tan especial como para que valga la pena invertirle tu tan preciado tiempo libre.
Lo que me lleva al siguiente capítulo de estas Crónicas:
"El Nini en busca de sentido"
(... ojalá Viktor Frankl tuviera algo así entre sus borradores...)
Si eres como yo, un día te levantas y te das cuenta de que tu vida necesita un cambio.
Tantas ideas emprendedoras que te metieron en la cabeza durante la preparatoria o hasta en la universidad, inquietan a tu reloj biológico y te dices "quiero algo más de vida".
Sumémosle que el destino está aburrido y decide jugar un poco con tu vulnerable situación (o incluso aprovecharse de tu ingenuidad) y comienza a arrojarte cientos de videos motivacionales, libros de autoayuda, películas de superación y, por si fuera poco, una cantidad interminable de noticias en tu timeline de Facebook acerca de las asombrosas aventuras que viven todos tus "amigos".
"Eres joven, tienes talento, no te urge nada, tienes el resto de tu vida por delante"...sí, ese es el mantra que te repites diariamente para darte aunque sea un poquito de valor.
Corte A: ¿y ahora qué rayos hago de mi vida?
¡Las puertas están abiertas! ¡Puedes ser panadera! ¡Cocinera! ¡Relacionista pública! ¡Publicista! ¡Videoblogger, niñera, maestra, pedicurista, cantante, modelo, entrenadora, astronauta!
Pero tras darle vueltas 12 horas al día, tres meses consecutivos y haber mandando enemil CVs... sigues siendo la joven desempleada parada en la más confusa intersección de su vida preguntándose "qué está haciendo mal".
Por lo menos, últimamente me he mantenido ocupada asistiendo a unas enérgicas clases de zumba y dándole duro a la elíptica... así mínimo mi cuerpo no se mezcla por completo con la cama y mi pijama puede respirar un poco.
Y ustedes Nini-arnianos... ¿Qué sugieren para "encontrar nuestra vocación"? o ¿qué consejos tienen para darle un poco de sentido a esta experiencia tan inerte?