viernes, 22 de agosto de 2014

El Nini en busca de sentido

Segunda entrada de este blog y ya estoy desanimada.

Y es que... afrontémoslo... en este mundo de Nini-arnia nada nos es suficiente... vaya, suficientemente importante o suficientemente pleno.

Me explico: una vez que llegas a este estado de ser nini, tu tiempo libre es tanto tu mejor amigo como tu peor enemigo. Te pones a hacer cosas que jamás imaginaste hacer... pero, ninguna es exactamente lo que quieres o lo que buscas... vaya, ninguna es tan especial como para que valga la pena invertirle tu tan preciado tiempo libre.

Lo que me lleva al siguiente capítulo de estas Crónicas:

"El Nini en busca de sentido"
(... ojalá Viktor Frankl tuviera algo así entre sus borradores...)


Si eres como yo, un día te levantas y te das cuenta de que tu vida necesita un cambio.
Tantas ideas emprendedoras que te metieron en la cabeza durante la preparatoria o hasta en la universidad, inquietan a tu reloj biológico y te dices "quiero algo más de vida".

Sumémosle que el destino está aburrido y decide jugar un poco con tu vulnerable situación (o incluso aprovecharse de tu ingenuidad) y comienza a arrojarte cientos de videos motivacionales, libros de autoayuda, películas de superación y, por si fuera poco, una cantidad interminable de noticias en tu timeline de Facebook acerca de las asombrosas aventuras que viven todos tus "amigos".

"Eres joven, tienes talento, no te urge nada, tienes el resto de tu vida por delante"...sí, ese es el mantra que te repites diariamente para darte aunque sea un poquito de valor.

Corte A: ¿y ahora qué rayos hago de mi vida?

¡Las puertas están abiertas! ¡Puedes ser panadera! ¡Cocinera! ¡Relacionista pública! ¡Publicista! ¡Videoblogger, niñera, maestra, pedicurista, cantante, modelo, entrenadora, astronauta!

Pero tras darle vueltas 12 horas al día, tres meses consecutivos y haber mandando enemil CVs... sigues siendo la joven desempleada parada en la más confusa intersección de su vida preguntándose "qué está haciendo mal".

Por lo menos, últimamente me he mantenido ocupada asistiendo a unas enérgicas clases de zumba y dándole duro a la elíptica... así mínimo mi cuerpo no se mezcla por completo con la cama y mi pijama puede respirar un poco.

Y ustedes Nini-arnianos... ¿Qué sugieren para "encontrar nuestra vocación"? o ¿qué consejos tienen para darle un poco de sentido a esta experiencia tan inerte?

miércoles, 20 de agosto de 2014

Comenzando las Crónicas...

... así es... una serie de eventos desafortunados me ha llevado a cruzar este bizarro guardarropa para dejarme directito en un país totalmente desconocido... un país en el que la cantidad de sus habitantes es inversamente proporcional al nivel de conocimiento que tengo sobre él... un país en donde el misterio y la incertidumbre suelen confundirse con plena libertad e infinitas posibilidades... un país llamado:

"Nini-arnia"

El país de los "ninis"
... ni estudio, ni trabajo... 
...ni entiendo, ni sé si quiero entender... 
...ni me gusta, ni me disgusta... 

Y lo peor de todo no es el haber llegado aquí por voluntad propia... ¡No!... lo verdaderamente irónico es darte cuenta de que TODOS los planes que tenías, TODA la creatividad que daba inicio a ideas millonarias y TODOS esos pendientes que te suplicaban atención en tus días de Godínez... los terminaste en menos de una semana.

Claro que entonces tu pequeña mentecilla te susurra al oído "tranquila, todo estará bien, disfruta este tiempo que tienes para ti, relájate y aprovecha que puedes invertir en ti", por ello decides ponerte al corriente con todas tus series favoritas, reír y llorar con esas películas clásicas que siempre quisiste ver, te has convertido en una experta en "feng shui" al acomodar más de mil y un veces la casa, tu piel te grita "¡Ni una mascarilla casera más!" y hasta te pusiste a hacer ejercicio diariamente para "invertir en tu salud".

Pero lo único que se viene a tu cabeza al caer la noche es "necesitas un trabajo" ... eso y "apaga ese programa de cocina o tendrás que hacerte ooootro bocadillo nocturno" :)

Por ello nació la idea de escribir el día de hoy... y el de mañana... y pasado mañana... porque, a pesar de que sé que en este país tengo muchos vecinos, se me dificulta idear qué hacer con tanto tiempo libre, con tanto vacío en mi cartera y con la incógnita de cómo regresar al otro lado del armario; así que decidí tomar una plantilla (plantilla de diseño, no de las que se riegan... ya también lo intenté y no logré sembrar ni la idea), y ponerme a relatar esta experiencia para interactuar con aquellos que están o han estado aquí... en Nini-arnia.

Si tú tienes experiencias, consejos, reflexiones o incluso hobbies que te hayan funcionado... imploro tu ayuda y te invito a compartirlos.

En fin... aquí nos estaremos leyendo.


¡Gracias por recibirme Nini-arnianos!
¡Y que la suerte esté siempre de su lado!